Por SORAYA LARA DE MÁRMOL
soraylacaf@hotmail.com
04 abril, 2016Publicado en el periódico HoyCuando una mujer de la talla de Magaly Pineda fallece, nos deja un sentimiento profundo de tristeza y, a la vez, de gratitud por su legado: los derechos humanos de la mujer y la democracia.
La noticia nos llegó repentinamente, su cuerpo estaba listo para trascender en el espíritu, cuyo punto de referencia es la eternidad. Estuvo para quedarse entre nosotras y transformar nuestras vidas en nuevas oportunidades de desarrollo, autonomía y conciencia social.
Muy joven aún, recién llegada de La Vega, no podía comprender sus propuestas desde el CIPAF, pues me resultaban muy novedosas y extrañas para mi marco de referencia local. Pero, a pesar de eso, nunca retiré la mirada.
Años tardé en comprender la perspectiva de género en la violencia con- yugal y la violencia de género sufrida por la mujer por su condición de mujer, cuyos estereotipos marcados por la cultura y normalizados y legitimados por la política imperante, la mantenían en el ostracismo, la desigualdad y la exclusión.
Todo ese discurso me parecía ajeno, pero nunca retiré la mirada de aquello que me parecía tan familiar y cercano. Ella, junto a tantas otras mujeres vanguardistas en materia de igualdad de género, ha dejado huellas profundas que han cambiado mi visión del mundo.
Gracias a los aportes de Magaly Pineda, mujer de sólidas convicciones y apasionada de la justicia social, no pude quedarme indiferente, ignorando el sufrimiento y la degradación moral de la mujer sometida a violencia y malos tratos. Su contexto más íntimo, la familia y la pareja, escenario que puede constituirse en el más peligroso para ella y sus hijos.
Pude comprender cómo el poder otorgado por la cultura y los estereotipos de dominio masculino subordinaban a la mujer dejándola sin voz, sin derechos y sin escapatorias posibles.
Por su arrojo y valentía, junto a otras mujeres como Susi Pola y Sergia Galván, han sido mi marco referencial. Me enseñaron que la solidaridad por la causa de las mujeres es prioridad.
Mi respeto y agradecimiento a una maestra que sin aula, sin pizarra, sin tiza y sin redes sociales, me enseñó que somos capaces de transformar nuestro entorno e impactar en la redefinición de la mujer.
La mujer, ya no es la misma, habrá un antes y después de Magaly Pineda. No importan las décadas pasadas cuando tenemos un futuro prometedor. Nos pensamos y nos construimos distintas, somos personas sujetas de derechos humanos. Permanecerás con voz propia.
Magaly Pineda una mujer de mujeres
lunes, 4 de abril de 2016
viernes, 18 de marzo de 2016
David Ortiz y Soraya Lara de Mármol son el Hombre y la Mujer del año 2015
SANTO DOMINGO. Se entregó la noche de este jueves el premio Hombre y Mujer del Año 2015, en una cena de gala patrocinada por el Grupo Diario Libre en el hotel El Embajador, en el que fueron elegidos el jugador de Grandes Ligas, David Ortiz, y la psicóloga Soraya Lara de Mármol.
La licenciada Soraya Lara de Mármol es presidenta y co-fundadora del Patronato de Ayuda a Casos de Mujeres Maltratadas que durante trece años ha auxiliado a mujeres víctimas de violencia intramarital.
La señora Lara es la directora clínica del Patronato, y en esa condición ha impartido talleres de concienciación y capacitación a fiscales adjuntos y psicólogos forenses y estimula a las víctimas de violencia a salvar sus vidas, y procurar que preserven su integridad física, psicológica y moral.
En tanto, el padre de David Ortiz, el señor Enrique Ortiz, recibió en nombre de su hijo el premio al Hombre del Año 2015.
David Ortiz se encuentra en los partidos de pretemporada de los entrenamientos primaverales, previo a la temporada de Grandes Ligas en Florida, Estados Unidos, por lo que se reprodujo un video suyo agradeciendo el gesto del Grupo Diario Libre.
Ortiz, a través del Fondo para la Niñez que lleva su nombre, patrocinó durante el pasado año las operaciones de patologías cardiovasculares a 70 niños y niñas que de otro modo hubiesen fallecido, a través de jornadas asistidas por grupos de reconocidos hospitales estadounidenses y jornadas locales realizadas por el equipo de cirugía cardiovascular del Centro de Medicina Avanzada (CEDIMAT).
Esta entrega del premio Hombre y Mujer del Año, la décima en la historia del galardón, se realiza en ocasión del decimoquinto aniversario de Diario Libre.Soraya Lara, premio Mujer del Año 2015
martes, 9 de febrero de 2016
Presidenta Pacam nominada premios "Hombre y Mujer del año". 2015, 10ma. entrega
Soraya Lara, M.A.
Es presidenta del Patronato de Ayuda a
Casos de Mujeres Maltratadas (Pacam), entidad que durante 13 años trata de
concienciar a la sociedad dominicana acerca de la necesidad de erradicar la
violencia intrafamiliar y de género. Hasta el momento ha desarrollado servicios
de intervención que han impactado a más de 150 mil personas y han rescatado de
la violencia a más de 1,600 mujeres e hijos. El Pacam ofrece atención directa a
mujeres que sufren violencia, además desarrolla programas como "Por los
buenos tratos", dirigido a la protección y apoyo de los niños, niñas y
adolescentes; así como de capacitación y concienciación, que han impactado a
jueces, fiscales y psicólogos forenses, entre otros.
viernes, 5 de febrero de 2016
El Patronato de Ayuda a Casos de
Mujeres Maltratadas presenta la XI ronda del diplomado sobre violencia intrafmiliar y de pareja que inicia el lunes 07 de marzo de 2016 y finaliza el lunes 01 de agosto del mismo año.
Nuestra misión es compartir el
conocimiento del calvario y confinamiento que viven las mujeres que están
sometidas por el ejercicio de poder por parte de sus parejas y las conductas
manifiestas de éstos para lograrlo.
Comprender cómo opera la violencia a
puerta cerrada en la intimidad familiar los hará más sensibles y
conscientes para ayudar, apoyar y
acompañar a las mujeres y sus hijos que han sobrevivido a la experiencia de
temer por su vida o a la desintegración psicológica.
Detener la violencia, requiere en
muchos casos, sino en todos, de la intervención de una red que ha de articularse para proteger a
la mujer de un marido o ex - marido que no reconoce o justifica su conducta
violenta, por lo que es preciso que todos los agentes o actoras que intervienen
estén lo suficientemente entrenados para crear un contexto seguro y de
confianza para sostener la decisión de la mujer de poner fin a la violencia o
malostratos.
Según la Encuesta Demográfica
y de Salud del año 2013, la situación de violencia en el
territorio nacional
sobre mujeres mayores 15 años cuenta con los siguientes porcentajes:
1. Tendencia al aumento: pasan
de un 28% a un 35% en el periodo 2002-2013,
2. Violencia experimentada con
mayor frecuencia pasó de ser la violencia física en el año 2002 a ser la
violencia emocional en los años 2007 y 2013 (31%),
3. Violencia física: (19%);
4. Violencia sexual: que
disminuyó un punto porcentual en 2013 para colocarse en 5%.
En el año 2015, en la
República Dominicana el número total de feminicidios ascendió a 77.
Según la citada encuesta, sólo
el 39% de las mujeres que sufrieron violencia por parte de su cónyuge, pareja o
ex pareja buscó apoyo.
Entendemos que debemos comenzar a considerar el aislamiento como otra
forma de violencia porque priva a la
mujer de un derecho fundamental, “el
derecho a la autonomía y libertad de movimiento”, de manera que se vuelve a violar
otro derecho inherente del ser humano.
La concienciación sobre la
problemática que nos ocupa en este momento nos llevará a seguir promoviendo
cambios a nivel social e intrafamiliar para que se pueda vivir sin violencia.
Además, asumir una conciencia ética que estará presente en el proceder, evitando,
que aún en el ámbito privado, se manifieste el daño, dolor, sufrimiento, miedo, temor a perder la vida o caer en un estado de
perturbación mental.
Les invitamos a recorrer durante
estos cuatro meses la profundidad de la dinámica de la pareja matizada por la
violencia para evitar revictimizar a la mujer y exonerar al hombre que violenta
y maltrata.
Creemos firmemente que compartir
nuestra experiencia nos llevará, junto a ustedes, a seguir la tarea transformadora
de la conceptualización de la violencia en el ámbito familiar. Hemos de promover
cambios en los paradigmas culturales y
mitos que sostienen las diferencias de género y normalización de la
violencia poniendo en riesgo la vida de
la mujer.
En la medida que la sociedad y la
comunidad de profesionales estén más conscientes y observen la violencia en su justa dimensión y
desde una perspectiva ética de las relaciones humanas demandarán de nuestras autoridades la actuación
responsable en la preservación de la
vida física y la integración psicológica de las mujeres. Además, podremos crear los canales necesarios para
conformar una red de apoyo como
herramienta para detener la violencia o malostratos en las relaciones
conyugales y familiares.
Nuestra meta está enfocada en que todos los dominicanos y dominicanas
internalicen en su pensamiento que “la violencia es inaceptable e
injustificable en la familia”.
martes, 26 de enero de 2016
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