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lunes, 21 de octubre de 2019
CURSO: Psicodiagnóstico en mujeres víctimas de violencia de la pareja íntima.
miércoles, 17 de abril de 2019
Piropos, miradas y comportamientos justificados por una cultura que ‘‘normaliza’’ el acoso sexual callejero
Por Ivanna Lora, ONU Mujeres
El acoso sexual callejero es una conducta definida por el glosario de ONU Mujeres como:
Normalizan el acoso
‘‘Muchos consideran que pueden seducir, enamorar o galantear a través del piropo sin que intermedie la aceptación de la mujer. Se creen con derecho y poder para lograrlo, la abordan sin respetarla. El acosador utiliza su supuesto encanto seductor para atacar a su presa, aunque el objetivo es ser tomado en cuenta. Soraya Lara.
¿Se justifica?
Luis Vergés sostiene que por lo regular no existe una teoría que explique por qué los hombres hacen lo que hacen, no obstante, señala algunas de las más comunes justificaciones que citan los hombres:
¿Qué debe hacer la víctima?
¿Cómo lograr el cambio de comportamiento en hombres acosadores?
El doctor Luis Vergés explica que para lograr el cambio de comportamiento en hombres acosadores hay que trabajar con varios objetivos, entre los cuales se encuentran:
‘‘Si decido ponerme un vestido, una falda, una blusa que no tenga mangas, me suelto el pelo, me quito los lentes, me maquillo, algún hombre de la calle no lo deja pasar, y lo que para mí es un día cualquiera en el que me esforcé por sentirme más bonita y ayudar a mi autoestima, se desploma por el comportamiento y comentarios de individuos que no se resisten, que creen que salí para que ellos me piropearan, para que ellos me miraran’’.
Forzadas a los cambios de rutina, de comportamiento, de maneras de vestir, de la ruta por la que se desplazan hacia el trabajo o universidad. Forzadas a cambiar cómo se expresan y hasta como caminan. Incitadas a sentir rechazo hacia esas personas que identifican como sus hostigadores/as. Amina, Ioana y Lisbeth (seudónimos utilizados para proteger sus identidades) cuentan cómo se ven obligadas a salir a la calle a la defensiva, para enfrentarse cara a cara con un ataque hacia su integridad, del que no pueden defenderse por falta de normativas que penalicen y vigilen de cerca el acoso sexual callejero.
‘‘Forma parte de mi rutina el hecho de preocuparme por si el pantalón que uso en el trabajo o la universidad es demasiado apretado, todo para tratar de evitar que se me queden mirando’’. Al dar su testimonio Amira se envuelve en sentimientos de enojo y disgusto, y se convierte en otra de las tantas mujeres que día a día, en cada paso que dan por los espacios públicos, afrontan un bombardeo de violencia latente, constante e imponente.
‘‘Para mí el acoso es una manifestación de violencia, falta de respeto… Usualmente el hombre entiende que debes ver como bueno este tipo de comentarios, porque se supone que te está halagando, elogiando, pero detrás de eso, lo que hay es un tipo de proximidad inadecuada a la que nunca has dado pie. Entonces el otro quiere forzarte a que la aceptes de buena manera’’, relata Lisbeth.
El acoso sexual callejero es una conducta definida por el glosario de ONU Mujeres como:
- Comentarios
- Atención
- Acciones
- Gestos sexuales no deseados
- Silbar mientras una mujer o niña pasa por un lugar
- Demandas de favores sexuales
- Miradas sexualmente sugestivas
- Seguir, acechar
- Exponer los órganos sexuales a alguien
- Todas estas acciones se llevan a cabo sin el consentimiento, permiso o acuerdo de la persona o las personas a las que se dirige.
Normalizan el acoso
Paralelo a esta realidad que enfrentan las mujeres, existe la otra cara de esta moneda, la principal barrera para romper con los estereotipos: que muchos hombres lo definen como galantería o como algo ‘’normal’’.
‘‘Tienden a ser muy defensivos y por lo regular minimizan el impacto de su comportamiento’’. El psicólogo clínico y terapeuta familiar Luis Vergés Báez señala que la conducta acosadora de los hombres que ha tratado, mayoritariamente está enraizada en la cultura.
‘‘Hay que estar atento a la tendencia que muestran de culpabilizar a las mujeres por el acoso a que ellos las someten, alegando argumentos pobres como: “Ella me provocó”, “Ella viste así para que yo le diga lo que le digo”, “No entiendo a las mujeres, viven haciendo cosas para que uno las vea, y cuando les decimos algo se ponen de ñoñas”, apunta Vergés.
Al relatar su testimonio, Ioana refleja descontento por la forma en que se percibe la figura de la mujer desde el punto de vista de quienes tienen este tipo de conductas. ‘‘En este país la mujer es más vista como un objeto sexual que como una persona, por el volumen de su cuerpo, por arreglarse, por vestir ropa ajustada, por reírse en público… por ser mujer’’. Y es justo en ese momento cuando refleja temor en su mirada al recordar lo vivido en una calle de esta ciudad.
‘‘Un día caminando por una calle se me acercó un hombre sigilosamente por la espalda y me “casi” susurró al oído de lo cerca que estaba ‘’mami tu si ta’ buena’’, mi reacción al momento fue reírme, no sé si por la situación o por el susto que me había llevado, lo cierto fue que esta persona me siguió varios metros diciéndome improperios… A medida que caminaba más de prisa, más se me acercaba. Mi última reacción fue decirle que si no se me despegaba iba a llamar a la policía y fue entonces cuando me percaté que llevaba una mano dentro de su pantalón…’’.
¿Qué ocurrió a Ioana ese día al recibir el llamado piropo? En palabras de Soraya Lara, sicóloga, terapeuta familiar y de pareja, y directora del Patronato de Ayuda a Casos de Mujeres Maltratadas (Pacam), en ocasiones las creencias de la mujer no le permiten percatarse de que las frases, palabras y gestos que recibe son acoso.
La especialista en la conducta precisa que, tanto los hombres como las mujeres se desarrollan y pertenecen a una cultura específica que define los estereotipos, roles y modelos de relación.
‘‘Se aprende a cómo comportarse y reaccionar de acuerdo a lo aprendido y esperado. Estos procesos socializadores pasan de generación en generación, que normalizan y justifican estos comportamientos, como, por ejemplo: “Los hombres somos así y tenemos el derecho a piropear”, “A las mujeres les gusta que las halaguen, las hagan sentir bien y que les hagan creer que gustan”. Otro mecanismo es la minimización: “Un piropo no hace daño”, “Ella es muy sensible, por todo se ofende”, “A ella le gusta, pero lo niega”, señala.
¿Se justifica?
Luis Vergés sostiene que por lo regular no existe una teoría que explique por qué los hombres hacen lo que hacen, no obstante, señala algunas de las más comunes justificaciones que citan los hombres:
- Imitación de la conducta acosadora de amigos y relacionados.
- Interpretación errónea de lo que significa ser hombre.
- Falta de conciencia del daño que ocasionan con el acoso.
- Idea errónea de que su conducta no es acoso, es más bien “galantería”.
- Creencia errónea de que a las mujeres les gusta.
- Lo hacen porque si no lo hicieran los demás van a pensar que soy homosexual.
¿Qué debe hacer la víctima?
De acuerdo con Soraya Lara cuando una persona es víctima de acoso sexual en la calle puede sentir malestar, vergüenza, inquietud y sensación de extrañeza. En ocasiones también sentimiento de culpa, llegando a creer que es ella quien provoca estos comportamientos y comentarios, cuando realmente no es así.
‘‘Si el acosador en muy sagaz puede hacerle creer que ella es la que lo provoca, de ser así, la mujer podría sentirse confusa y cuestionarse’’, manifiesta la especialista.
De su parte, el doctor Luis Vergés lista varias recomendaciones a seguir por una persona cuando es víctima de acoso:
Nombrar la conducta: “Eso que estás haciendo se llama acoso”.
Expresar cómo te sientes ante el acoso y el daño que causa.: “Me siento muy decepcionada con lo que estás haciendo. Eso se llama acoso y me hace mucho daño”.
Que las víctimas de acoso se liberen de cualquier manifestación de culpa.
Cobrar conciencia de que no obstante el acoso, sus vidas no se limitan a la condición de víctimas.
Si el acoso procede de alguien a quien tiene que ver con frecuencia, además de denunciarlo, procede que busque ayuda psicológica para neutralizar los efectos traumáticos que esta experiencia pueda traer.
¿Cómo lograr el cambio de comportamiento en hombres acosadores?
El doctor Luis Vergés explica que para lograr el cambio de comportamiento en hombres acosadores hay que trabajar con varios objetivos, entre los cuales se encuentran:
- Hacer conciencia del daño que hacen con su conducta de acoso
- Promover un estado de empatía que les permita ponerse en lugar de la persona acosada
- Asumir responsabilidad por los daños ocasionados y repararlos
- Enseñarles a identificar las fuentes socio culturales de donde han aprendido a ver el acoso como una conducta normal
- Comprender las necesidades personales no satisfechas que detonan la conducta acosadora.
- Articular un mecanismo de rechazo social a la conducta acosadora
- Comprometer a los acosadores con cambios importantes en su conducta acosadora.
En busca de soluciones
Con el objetivo de que se eliminen todas las formas de violencia contra la mujer, entre estas el acoso sexual callejero, ONU Mujeres lanzó en 2010 la iniciativa mundial ‘Ciudades y Espacios Públicos Seguros’, el cual fue diseñado junto con socios a nivel local, regional y global para responder a la necesidad de prevenir el acoso sexual y los diversos tipos de violencia sexual que padecen las mujeres y las niñas en todo el mundo en los espacios públicos (en las calles, parques, mercados, transporte público, etc.).
Hoy en día este proyecto se desarrolla en otras 35 ciudades del mundo, y gracias a un convenio con la Alcaldía del Distrito Nacional, se ha iniciado una fase piloto en la Ciudad Colonial de Santo Domingo, convirtiendo a esta ciudad en la primera del Caribe en implementar este programa.
viernes, 14 de septiembre de 2018
Adicción a las nuevas tecnologías y a las redes sociales en jóvenes: un nuevo reto.
Enrique Echeburúa; Paz de Corral
Las tecnologías de la información y de la comunicación (TIC) están llamadas a facilitarnos la vida, pero también pueden complicárnosla. En algunas circunstancias, que afectan sobre todo a adolescentes, Internet y los recursos tecnológicos pueden convertirse en un fin y no en un medio.
Si hay una obsesión enfermiza por adquirir la última novedad tecnológica (por ejemplo, en móviles o en soportes de música) o las TIC se transforman en el instrumento prioritario de placer, el ansia por estar a la última puede enmascarar necesidades más poderosas. Asimismo las redes sociales pueden
atrapar en algunos casos a un adolescente porque el mundo virtual contribuye a crear en él una falsa identidad y a distanciarle (pérdida de contacto personal) o a distorsionar el mundo real (Becoña, 2006).
Cualquier inclinación desmedida hacia alguna actividad puede desembocar en una adicción, exista o no una sustancia química de por medio. La adicción es una afición patológica que genera dependencia y resta libertad al ser humano al estrechar su campo de conciencia y restringir la amplitud de sus intereses. De hecho, existen hábitos de conducta aparentemente inofensivos que, en determinadas circunstancias, pueden convertirse en adictivos e interferir gravemente en
la vida cotidiana de las personas afectadas, a nivel familiar, escolar, social o de salud (Echeburúa y Corral, 1994).
Lo que caracteriza a una adicción es la pérdida de control y la dependencia. Todas las conductas adictivas están controladas inicialmente por reforzadores positivos -el aspecto placentero de la conducta en sí-, pero terminan por ser controladas por reforzadores negativos -el alivio de la
tensión emocional, especialmente-. Es decir, una persona normal puede hablar por el móvil o conectarse a Internet por la utilidad o el placer de la conducta en sí misma; una
persona adicta, por el contrario, lo hace buscando el alivio del malestar emocional (aburrimiento, soledad, ira, nerviosismo, etcétera) (Marks, 1990; Potenza, 2006; Treuer, Fábian y Füredi, 2001).
La ciberadicción se establece cuando el niño deja de verse con sus amigos y se instala frente a la pantalla con sus videojuegos, el adolescente presta más atención a su Iphone que a su novia o el joven no rinde en los estudios porque revisa obsesivamente su correo electrónico. En todos estos casos hay una clara interferencia negativa en la vida cotidiana (Estallo, 2001).
Como ocurre en las adicciones químicas, las personas adictas a una determinada conducta experimentan un síndrome de abstinencia cuando no pueden llevarla a cabo, caracterizado por la presencia de un profundo malestar emocional (estado de ánimo disfórico, insomnio, irritabilidad
e inquietud psicomotriz). Al igual que ocurre en el ámbito de las drogas, es difícil que un adicto se considere como tal. Por lo general, es un suceso muy negativo -fracaso escolar, trastornos de conducta, mentiras reiteradas, aislamiento social, problemas económicos, presión familiar- el que le
hace tomar conciencia de su problema. De ahí que sea muy frecuente que sean los padres u otros familiares, más que el paciente mismo, quienes consulten por el problema (Echeburúa,
2001; Echeburúa, Amor y Cenea, 1998).
Los jóvenes y las nuevas tecnologías
Según el estudio realizado por la Fundación Pfizer (2009), el 98% de los jóvenes españoles de 11 a 20 años es usuario de Internet. De ese porcentaje, siete de cada 10 afirman acceder a la red por un tiempo diario de, al menos, 1,5 horas, pero sólo una minoría (en torno al 3% o al 6%) hace
un uso abusivo de Internet. Es, por tanto, una realidad obvia el alto grado de uso de las nuevas tecnologías entre los adolescentes y jóvenes (Johansson y Götestam, 2004; Muñoz-Rivas, Navarro y Ortega, 2003).
Las TIC simplifican considerablemente nuestros quehaceres cotidianos. El atractivo de Internet para los jóvenes es que se caracteriza por la respuesta rápida, las recompensas inmediatas, la interactividad y las múltiples ventanas con diferentes actividades. El uso es positivo, siempre que no
se dejen de lado el resto de las actividades propias de una vida normal (estudiar, hacer deporte, ir al cine, salir con los amigos o relacionarse con la familia). Otra cosa es cuando el abuso de la tecnología provoca aislamiento, induce ansiedad, afecta a la autoestima y le hace perder al sujeto su capacidad
de control.
Las motivaciones para hacerse con un Iphone, que permite reproducir y almacenar música e integra teléfono, cámara de fotos y acceso a Internet en un único dispositivo de diseño exclusivo, o para tener cuenta en las redes sociales virtuales (Tuenti o Facebook), que permiten localizar a personas,
chatear, mandar mensajes tanto privados como públicos, crear eventos y colgar fotos y vídeos, son múltiples: ser visibles ante los demás, reafirmar la identidad ante el grupo, estar conectados a los amigos. El anonimato produce terror, del mismo modo que asusta la soledad. Las redes sociales son
el espantajo que aleja el fantasma de la exclusión: se vuelcan las emociones, con la protección que ofrece la pantalla, y se comparte el tiempo libre. Uno puede creerse popular porque tiene listas de amigos en las redes sociales.
Los riesgos más importantes del abuso de las TIC son, además de la adicción, el acceso a contenidos inapropiados, el acoso o la pérdida de intimidad. Así, en las redes se puede acceder a contenidos pornográficos o violentos o transmitir mensajes racistas, proclives a la anorexia, incitadores al suicidio o a la comisión de delitos (carreras de coches prohibidas).
Asimismo existe el riesgo de crear una identidad ficticia, potenciada por un factor de engaño, autoengaño o fantasía. Así, por ejemplo, se liga bastante virtualmente porque el adolescente se corta menos. Sin embargo, se facilita la confusión entre lo íntimo, lo privado y lo público (que puede
favorecer el mal uso de información privada por parte de personas desconocidas) y se fomentan conductas histriónicas y narcisistas, cuando no deformadoras de la realidad (por ejemplo, alardear del número de amigos agregados).
Cuando hay una dependencia, los comportamientos adictivos se vuelven automáticos, emocionalmente activados y con poco control cognitivo sobre el acierto o error de la decisión.
El adicto sopesa los beneficios de la gratificación inmediata, pero no repara en las posibles consecuencias negativas a largo plazo. Por ello, el abuso de las redes sociales virtuales puede facilitar el aislamiento, el bajo rendimiento, el desinterés por otros temas, los trastornos de conducta y el quebranto económico (los videojuegos), así como el sedentarismo y la obesidad.
En resumen, la dependencia y la supeditación del estilo de vida al mantenimiento del hábito conforman el núcleo central de la adicción. Lo que caracteriza, por tanto, a la adicción a las redes sociales no es el tipo de conducta implicada, sino la forma de relación que el sujeto establece con
ella (Alonso-Fernández, 1996; Echeburúa y Corral, 2009).
Factores de riesgo
A un nivel demográfico, los adolescentes constituyen un grupo de riesgo porque tienden a buscar sensaciones nuevas y son los que más se conectan a Internet, además de estar más familiarizados con las nuevas tecnologías (Sánchez-Carbonell, Beranuy, Castellana, Chamorro y Oberst, 2008).
Sin embargo, hay personas más vulnerables que otras a las adicciones. De hecho, la disponibilidad ambiental de las nuevas tecnologías en las sociedades desarrolladas es muy amplia y, sin embargo, sólo un reducido número de personas muestran problemas de adicción (Becoña, 2009; Echeburúa y
Fernández-Montalvo, 2006; Labrador y Villadangos, 2009).
En algunos casos hay ciertas características de personalidad o estados emocionales que aumentan la vulnerabilidad psicológica a las adicciones: la impulsividad; la disforia (estado anormal del ánimo que se vivencia subjetivamente como desagradable y que se caracteriza por oscilaciones
frecuentes del humor); la intolerancia a los estímulos displacenteros, tanto físicos (dolores, insomnio o fatiga) como psíquicos (disgustos, preocupaciones o responsabilidades); y la búsqueda exagerada de emociones fuertes. Hay veces, sin embargo, en que en la adicción subyace un problema de personalidad -timidez excesiva, baja autoestima o rechazo de la imagen corporal, por ejemplo- o un estilo de afrontamiento inadecuado ante las dificultades cotidianas. A su vez, los problemas
psiquiátricos previos (depresión, TDAH, fobia social u hostilidad) aumentan el riesgo de engancharse a Internet (Estévez, Bayón, De la Cruz y Fernández-Liria, 2009; García del Castillo, Terol, Nieto, Lledó, Sánchez, Martín-Aragón, et al., 2008; Yang, Choe, Balty y Lee, 2005).
Otras veces se trata de personas que muestran una insatisfacción personal con su vida o que carecen de un afecto consistente y que intentan llenar esa carencia con drogas o alcohol o con conductas sin sustancias (compras, juego, Internet o móviles). En estos casos Internet o los aparatos de última generación actúan como una prótesis tecnológica.
En resumen, un sujeto con una personalidad vulnerable, con una cohesión familiar débil y con unas relaciones sociales pobres corre un gran riesgo de hacerse adicto si cuenta con un hábito de recompensas inmediatas, tiene el objeto de la adicción a mano, se siente presionado por el grupo y está sometido a circunstancias de estrés (fracaso escolar, frustraciones afectivas o competitividad) o de vacío existencial (aislamiento social o falta de objetivos). De este modo, más que de perfil de adicto a las nuevas tecnologías, hay que hablar de persona propensa a sufrir adicciones.
Señales de alarma
Las principales señales de alarma que denotan una dependencia a las TIC o a las redes sociales y que pueden ser un reflejo de la conversión de una afición en una adicción son las siguientes (Young, 1998):
a. Privarse de sueño.<5 a="" altos.="" anormalmente="" conectado="" conexi="" de="" dedica="" estar="" horas="" la="" n="" p="" para="" que="" red="" se="" tiempos="" unos="">5>
b. Descuidar otras actividades importantes, como el contacto con la familia, las relaciones sociales, el estudio o el cuidado de la salud.
b. Descuidar otras actividades importantes, como el contacto con la familia, las relaciones sociales, el estudio o el cuidado de la salud.
c. Recibir quejas en relación con el uso de la red de alguien cercano, como los padres o los hermanos.
d. Pensar en la red constantemente, incluso cuando no se está conectado a ella y sentirse irritado excesivamente cuando la conexión falla o resulta muy lenta.
e. Intentar limitar el tiempo de conexión, pero sin conseguirlo, y perder la noción del tiempo.
f. Mentir sobre el tiempo real que se está conectado o jugando a un videojuego.
g. Aislarse socialmente, mostrarse irritable y bajar el rendimiento en los estudios.
h. Sentir una euforia y activación anómalas cuando se está delante del ordenador.
De este modo, conectarse al ordenador nada más llegar a casa, meterse en Internet nada más levantarse y ser lo último que se hace antes de acostarse, así como reducir el tiempo de las tareas cotidianas, tales como comer, dormir, estudiar o charlar con la familia, configuran el perfil de un adicto a Internet. Más que el número de horas conectado a la red, lo determinante es el grado de interferencia en la vida cotidiana (Davis, 2001).
En definitiva, la dependencia a Internet o a las redes sociales está ya instalada cuando hay un uso excesivo asociado a una pérdida de control, aparecen síntomas de abstinencia (ansiedad, depresión, irritabilidad) ante la imposibilidad temporal de acceder a la Red, se establece la tolerancia (es decir, la necesidad creciente de aumentar el tiempo de conexión a Internet para sentirse satisfecho) y se producen repercusiones negativas en la vida cotidiana. En estos casos engancharse a una pantalla supone una focalización atencional, reduce la actividad física, impide diversificar el tiempo y anula las posibilidades de interesarse por otros temas. El sujeto muestra un ansia por las redes sociales y se produce un flujo de transrealidad que recuerda la experiencia de las drogas (Greenfield, 2009; Griffiths, 2000).
Estrategias de prevención
El uso de las TIC y de las redes sociales impone a los adolescentes y adultos una responsabilidad de doble dirección: los jóvenes pueden adiestrar a los padres en el uso de las nuevas tecnologías, de su lenguaje y sus posibilidades; los padres, a su vez, deben enseñar a los jóvenes a usarlas en su
justa medida.
Los padres y educadores deben ayudar a los adolescentes a desarrollar la habilidad de la comunicación cara a cara, lo que, entre otras cosas, supone (Ramón-Cortés, 2010):
a. Limitar el uso de aparatos y pactar las horas de uso del
ordenador.
b. Fomentar la relación con otras personas.
c. Potenciar aficiones tales como la lectura, el cine y
otras actividades culturales.
d. Estimular el deporte y las actividades en equipo.
e. Desarrollar actividades grupales, como las vinculadas
al voluntariado.
f. Estimular la comunicación y el diálogo en la propia
familia.
La limitación del tiempo de conexión a la red en la infancia y adolescencia (no más de 1,5-2 horas diarias, con la excepción de los fines de semana), así como la ubicación de los ordenadores en lugares comunes (el salón, por ejemplo) y el control de los contenidos, constituyen estrategias adicionales
de interés (Mayorgas, 2009).
Tratamiento psicológico
Ni todas las adicciones sin drogas son similares ni tampoco lo son las personas que están enganchadas a ellas. No obstante, hay ciertos aspectos comunes en la motivación para el tratamiento, en la elección del objetivo terapéutico y en la selección de las técnicas de intervención.
Una característica presente en los trastornos adictivos es la negación de la dependencia. La conducta adictiva se mantiene porque el beneficio obtenido es mayor que el coste sufrido. El sujeto sólo va a estar realmente motivado para el tratamiento cuando llegue a percatarse, en primer lugar, de que tiene un problema real; en segundo lugar, de que los inconvenientes de seguir como hasta ahora son mayores que las ventajas de dar un cambio a su vida; y, en tercer lugar, de que por sí solo no puede lograr ese cambio. El terapeuta debe ayudar al sujeto a lograr esa atribución correcta de la situación actual y a descubrirle las soluciones a su alcance (Echeburúa, 2001; Miller y Rollnick, 1999).
En el ámbito de las adicciones químicas o de la ludopatía la meta terapéutica utilizada suele ser la abstinencia total. Hay muchas pruebas acumuladas acerca de la viabilidad de este objetivo y de los beneficios obtenidos con el mismo (Echeburúa, 2001). Sin embargo, en la adicción a Internet o
las redes sociales la meta de la abstinencia resulta implanteable. Se trata de conductas descontroladas, pero que resultan necesarias en la vida cotidiana. El objetivo terapéutico debe centrarse, por tanto, en el reaprendizaje del control de la conducta.
Y por lo que se refiere al tratamiento, las vías de intervención postuladas son muy similares en todos los casos. A corto plazo, el tratamiento inicial de choque se centra, en una primera fase, en el aprendizaje de respuestas de afrontamiento adecuadas ante las situaciones de riesgo (control de estímulos); y en una segunda fase, en la exposición programada a las situaciones de riesgo (exposición a los estímulos y situaciones relacionados con la conducta adictiva).
Así, por ejemplo, el control de estímulos -un primer paso siempre necesario durante las primeras semanas de tratamiento- se refiere al mantenimiento de una abstinencia total respecto al objeto de la adicción (redes sociales virtuales o juegos interactivos). Y un segundo paso, en una fase posterior, consiste en la exposición gradual y controlada a los estímulos de riesgo. De este modo, un ex adicto a
Internet puede, inicialmente bajo el control de otra persona y después a solas, conectarse a la red, estar un tiempo limitado (1 hora, por ejemplo) y llevar a cabo actividades predeterminadas (atender el correo sólo una vez al día a una hora concreta, navegar por unas páginas fijadas de antemano
o entrar en una red social), sin quitar horas al sueño y eliminando los pensamientos referidos a la red cuando no se está conectado a ella. Sólo cuando se ha llegado a esta fase decrece la intranquilidad subjetiva y el sujeto adquiere confianza en su capacidad de autocontrol ante las diversas situaciones cotidianas.
Por último, una vez reasumido el control de la conducta, se requiere actuar sobre la prevención de recaídas, lo que implica identificar las situaciones de riesgo, aprender respuestas adecuadas para su afrontamiento y modificar las distorsiones cognitivas sobre la capacidad de control del
sujeto. Asimismo hay que actuar sobre los problemas específicos de la persona, planificar el tiempo libre e introducir cambios en el estilo de vida.
Reflexiones finales
La adicción a Internet y a las redes sociales es un fenómeno preocupante. Sin embargo, el abuso de Internet puede ser una manifestación secundaria a otra adicción principal (la adicción al sexo, por ejemplo) o a otros problemas psicopatológicos, tales como la depresión, la fobia social u otros
problemas de tipo impulsivo-compulsivo (el TOC, por ejemplo) (Echeburúa, Bravo de Medina y Aizpiri, 2005, 2007).
Lo característico de la adicción a Internet es que ocupa una parte central de la vida del adolescente, que utiliza la pantalla del ordenador para escapar de la vida real y mejorar su estado de ánimo.
Al margen de la vulnerabilidad psicológica previa, el abuso de las redes sociales puede provocar una pérdida de habilidades en el intercambio personal (la comunicación personal se aprende practicando), desembocar en una especie de analfabetismo relacional y facilitar la construcción de relaciones sociales ficticias.
El objetivo terapéutico en las adicciones sin drogas es el reaprendizaje de la conducta de una forma controlada. Concluida la intervención terapéutica inicial, los programas de prevención de recaídas, en los que se prepara al sujeto para afrontar las situaciones críticas y para abordar la vida cotidiana
de una forma distinta, pueden reducir significativamente el número de recaídas.
Si una persona se mantiene alejada de la adicción durante un período prolongado (1 o 2 años), la probabilidad de recaída disminuye considerablemente. A medida que aumenta temporalmente
el control de la conducta y que se es capaz de hacer frente con éxito a las diversas situaciones presentadas en la vida cotidiana, el sujeto experimenta una percepción de control, que aumenta la expectativa de éxito en el futuro (Echeburúa, 1999).
Sin embargo, los problemas respecto al tratamiento de la adicción a Internet distan de estar resueltos en la actualidad. Muchos de los sujetos aquejados con este tipo de trastornos se niegan a reconocer el problema; otros muchos no buscan ayuda terapéutica; otras la solicitan, pero abandonan la terapia
al cabo de una o dos sesiones; otros muchos, tras el tratamiento, acaban por recaer; y otros, por último, abandonan los hábitos adictivos por sí mismos, sin ayuda terapéutica.
miércoles, 5 de septiembre de 2018
15 años labor ininterrumpida
Agradecemos a toda la comunidad digital su acompañamiento y
su apoyo en difundir nuestros mensajes. Retuitear, dar Likes, compartir y
repostear es contribuir a concienciar y prevenir.
15 años acompañando a la mujer víctima de violencia por su
pareja o expareja.
hemos capacitado a fiscales, jueces, psicólogos forenses,
profesionales de la salud mental, policías, militares y personas interesadas en
el tema.
Hemos desarrollado seminarios internacionales con expertos
en el área, diplomados, cursos, talleres, charlas de concienciación en la
comunidad y en las empresas.
#porlosbuenostratos en la #familia
15 AÑOS DE LABOR ININTERRUMPIDA.
miércoles, 29 de agosto de 2018
Séptima edición Desayuno benéfico Por los Buenos Tratos del Patronato de Ayuda a Casos de Mujeres Maltratadas, PACAM.
Este año con el tema " Uso y abuso de las redes sociales en los niños y adolescentes. El papel preventivo de la familia", cuyo desarrollo expositivo contará con la participación del doctor en psicología, catedrático e investigador Enrique Echeburúa.
Jueves 4 de octubre de 2018, en el salón La Mancha del Hotel Barceló Santo Domingo.
Costo contribución: RD$2,500.00 P/P Boletas a la venta en (809) 533 1813 / pacamrd@gmail.com
Aceptamos tarjeta de crédito.
#Apoya nuestra #causa #Desayuno #benéfico a favor de la #familia #porlosbuenostratos
viernes, 25 de mayo de 2018
Firma convenio.
Firma del convenio interinstitucional Universidad Central del Este y Patronato de Ayuda a Casos Mujeres Maltratadas, PACAM, con la finalidad de promover investigaciones y acciones de concienciación y prevención en violencia intrafamiliar y en la relación de pareja.
martes, 7 de noviembre de 2017
Las mujeres educan a los hijos. Ellas son las que crían a los machos.
Las mujeres educan a los hijos. Ellas son las que crían a los machos
Pregunta lector: Para resolver el problema de la violencia creo que hay que prestar atención a la forma en que las mujeres educan a los hijos. Ellas son las que crían machos.
Lo que usted plantea parece ser un pensamiento generalizado en nuestro país. Es un prejuicio y una forma de desenfocar el problema atribuyéndole a la mujer la responsabilidad absoluta de un problema complejo con diferentes aristas.
Primero, tendríamos que tomar en cuenta las funciones básicas de protección, amor, cuidado, confianza y seguridad que una madre ofrece a sus hijos desde el nacimiento y durante toda su vida. Su relación es más cercana dada la vulnerabilidad e indefensión de los primeros años, sin diferenciar si es hembra o varón.
El padre, por presencia o ausencia, comunica una imagen parental y de masculinidad; sus comportamientos están condicionados por los estereotipos asignados y asumidos según la cultura o subcultura a la que pertenece, modelados a través de los roles.
La mujer y el hombre aprendieron a comportarse, a pensar y a relacionarse según los estereotipos aprendidos, naturalizados y justificados por la cultura, en la que se incluyen las creencias familiares, religiosas y aquellas que se construyen en una comunidad específica.
Los estereotipos masculinos son imágenes o ideas que se asumen como realidades y, por lo tanto, no son cuestionados. Dentro de estos se incluyen las conductas machistas cuyos roles se destacan por la supremacía frente a la mujer. Se creen con mayor poder, control y dominio sobre ella.
Son modelos que se transmiten de generación en generación. Los hijos los observan día a día en sus hogares y los incorporan como parte de su identidad femenina y masculina tradicionales.
Igual ocurre con los estereotipos femeninos, sólo que son definidos en oposición: dulzura, tolerancia, a renunciar a sus sueños, sobreponiendo las necesidades de los hijos y las parejas, sacrificándose por ellos.
También la mujer aprende de la cultura cuál es el estereotipo masculino que tiene que aceptar, que la condiciona a una relación asimétrica con su pareja, es decir, subordinada al hombre.
Este modelo que se convierte en un arquetipo de relación ajustado a los estereotipos.
La propuesta es modificar los estereotipos aceptados y promover relaciones más igualitarias, que eviten el carácter de explotación emocional, física, sexual y económica asumido por los maltratadores y que se justifican en el machismo.
miércoles, 18 de octubre de 2017
Palabras bienvenida a desayuno benéfico
Sra. Soraya Lara Caba, presidenta PACAM.
EL PATRONATO DE AYUDA A CASOS DE MUJERES MALTRATADAS (PACAM)
HA CONVOCADO PARA CELEBRAR EL 6TO DESAYUNO BENÉFICO CON LA CONFERENCIA
“EDUCACIÓN EN EL SIGLO XXI”, CON LA PARTICIPACIÓN DE LA DESTACADA PSICÓLOGA
SONIA VACCARO, QUIEN EN OTRAS OPORTUNIDADES HA COLABORADO CON NUESTRA
INSTITUCIÓN, Y A QUIEN AGRADECEMOS ACEPTARA NUEVAMENTE VOLVER AL PAÍS.
EN ESTA OCASIÓN, QUEREMOS AGRADECER A UNAPEC, QUE, BAJO UN
ACUERDO INTERINSTITUCIONAL, LLEVAMOS A CABO UN CONCURSO TITULADO “ARTE CON
SENTIDO SOCIAL” CON LOS ESTUDIANTES DE LA CARRERA DE PUBLICIDAD Y DISEÑO
GRÁFICO, CON LA FINALIDAD DE CREAR EL DISEÑO GRÁFICO PARA LA PROMOCIÓN DE ESTE
EVENTO, TANTO EN LA VERSIÓN IMPRESA COMO PARA LAS REDES SOCIALES. EL CONCURSO
CONTRIBUYÓ A QUE CONCIENCIÁRAMOS A LOS ESTUDIANTES DE ESTA ESCUELA DE ARTE EN
TORNO A LA PROBLEMÁTICA DE LA VIOLENCIA Y EL RETO DE LA EDUCACIÓN ACTUAL. NOS
SENTIMOS COMPLACIDAS DE SU RESULTADO.
COMO PATRONATO NOS SENTIMOS PROFUNDAMENTE CONMOCIONADAS ANTE
LOS FEMINICIDIOS HORRENDOS OCURRIDOS A MANOS DE PAREJAS O EXPAREJAS, QUIENES SE
HAN CONSIDERADO CON EL DERECHO DE ARREBATARLES LA VIDA A SUS PAREJAS O
EXPAREJAS COMO SI SE TRATARA DE OBJETOS SIN ALMA Y SIN DERECHO A VIVIR, PORQUE
ASÍ ELLOS LO DECIDEN.
NUESTRA INSTITUCIÓN QUIERE DAR A CONOCER, Y A LA VEZ,
MOSTRAR PREOCUPACIÓN POR LOS RESULTADOS ARROJADOS EN UN ESTUDIO INTERNO
REALIZADO CON LOS CASOS QUE INGRESARON AL PACAM EN BUSCA DE APOYO
PSICOTERAPÉUTICO ENTRE DICIEMBRE DE 2006 Y FEBRERO DE 2017. LOS DATOS FUERON
TOMADOS DEL FORMULARIO DE REGISTRO, EL CUAL ESTÁ COMPUESTO POR DIFERENTES
ESCALAS DE MALTRATO CREADAS POR EL EQUIPO TÉCNICO DE LA INSTITUCIÓN,
INSTRUMENTO QUE EN SUS DISTINTAS ESCALAS PRESENTÓ UNA FIABILIDAD ACEPTABLE Y
EXCELENTE.
RESPECTO A LOS TIPOS DE VIOLENCIA SE ENCONTRÓ QUE EL 61.3%
DE LAS MUJERES VÍCTIMAS INDICARON HABER SUFRIDO POR LO MENOS UNA FORMA DE
VIOLENCIA FÍSICA; EL 41.5% VIOLENCIA PSICOLÓGICA; EL 31.3% VIOLENCIA
PATRIMONIAL; 19.2% VIOLENCIA SEXUAL Y 16% VIOLENCIA ECONÓMICA.
EL 16.2% INDICÓ QUE SU PAREJA O EXPAREJA GOLPEABA A SUS
HIJOS. EL 6% REPORTÓ QUE EL PADRE DE SUS HIJOS HABÍA NEGADO LA PATERNIDAD DE
UNO DE ELLOS EN ALGÚN MOMENTO Y A UN 5.4% SU PAREJA LE HABÍA FACILITADO
SUSTANCIAS O FÁRMACOS PARA INDUCIRLES EL ABORTO.
DEL 61.3% DE LAS MUJERES QUE REPORTARON HABER SUFRIDO
VIOLENCIA FÍSICA POR PARTE DE SU PAREJA O EXPAREJA, EN UNA MUESTRA DE 440
MUJERES, SE ENCONTRÓ QUE EL 26.1% HABÍA SIDO GOLPEADA DURANTE EL EMBARAZO DE
ESTAS, UN 12.7% TUVO UN ABORTO POR VIOLENCIA. POR OTRO LADO, SE IDENTIFICÓ QUE
DE LAS MUJERES QUE SUFRÍAN VIOLENCIA FÍSICA, EL 41.6% HABÍA SIDO GOLPEADA
DELANTE DE SUS HIJOS Y EL 23.2% REPORTÓ QUE SU PAREJA TAMBIÉN GOLPEABA A LOS
HIJOS.
ESTOS HALLAZGOS REFLEJAN CÓMO LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR AFECTA
DIRECTAMENTE A LOS HIJOS E HIJAS DE LAS MUJERES MALTRATADAS POR SU PAREJA O
EXPAREJA DESDE EL EMBARAZO, SIENDO UNA ALERTA PARA TODAS LAS INSTITUCIONES O
PERSONAS QUE LES COMPETE ESTA PROBLEMÁTICA SOCIAL.
EN LOS CATORCE AÑOS DE VIDA INSTITUCIONAL DE NUESTRO
PATRONATO HEMOS PODIDO OBSERVAR QUE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES Y SUS
DIFERENTES MANIFESTACIONES, LAS CUALES SON REDIRIGIDAS EN MUCHOS CASOS POR LOS
AGRESORES HACIA SUS HIJOS E HIJAS, E INCLUSO EN LA VIDA INTRAUTERINA, SON
INDICADORES REVELADORES QUE HAN DE SER TOMADOS EN CUENTA PARA QUE LAS
AUTORIDADES Y TODO EL SISTEMA QUE INTERVIENEN EN LA ATENCIÓN, PROTECCIÓN,
SANCIÓN Y PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA CONTRA LAS MUJERES VIOLENTADAS Y SUS
HIJOS, ARTICULEN ACCIONES Y DISPONGAN DE FONDOS BLINDADOS, ASÍ COMO DE ACTORES
DEL SISTEMA ESPECIALIZADO QUE PERMITAN ERRADICAR LA VIOLENCIA.
ESTAR DE ESPALDAS A ESTA REALIDAD TAN DOLOROSA Y DEGRADANTE
QUE SUFREN LAS MUJERES A MANOS DE SUS PAREJAS O EXPAREJAS, SE CONSTITUIRÍA EN
UNA COMPLICIDAD SILENTE, QUE NORMALIZARÍA LAS CONDUCTAS VIOLENTAS O DE MALTRATO
DE LA PAREJA AGRESORA.
QUEREMOS AGRADECER A TODAS LAS PERSONAS E INSTITUCIONES QUE
EN GESTO SOLIDARIO SE HAN UNIDO A NUESTRA CAUSA, EN APOYO A ESTE
DESAYUNO-CONFERENCIA, CON EL FIN DE CONTRIBUIR CON NUESTRA MISIÓN Y A LA VEZ
CONCIENCIARSE Y CONVERTIRSE EN VOLUNTARIOS MULTIPLICADORES.
JUNTO A USTEDES, HAREMOS POSIBLE QUE ESTE DRAMA HUMANO,
SUFRIDO POR LAS MUJERES Y SUS HIJOS, DESAPAREZCA Y TENGAMOS FAMILIAS
SOLIDARIAS, RESPETUOSAS, JUSTAS, SIN DISCRIMINACIÓN O EXCLUSIÓN SEGÚN EL
GÉNERO.
MUCHAS GRACIAS.
lunes, 2 de octubre de 2017
Hay que romper barreras y creencias de sumisión
PROPONEN CREAR UN NUEVO ENTE FEMENINO.
Doris Pantaleón
Santo Domingo
El modelo de dependencia, subordinación y sumisión en que ha sido formada la mujer dominicana está íntimamente vinculado a los altos índices de violencia intrafamiliar que se registran en el país, por lo que para frenarlo se debe crear una identidad femenina que rompa con ese sistema de creencias aprendidas.
Esas son parte de las enseñanzas que ha obtenido el Patronato de Ayuda a Casos de Mujeres Maltratadas (Pacam) apoyado en la evidencia de casi 15 años de atención directa e indirecta a más de 2,000 mujeres que encierran las más variadas historias de maltrato emocional, económico, sexual, patrimonial y físico.
El tema fue abordado por las señoras Soraya Lara de Mármol, presidenta y co-fundadora del Pacam; Yanira Lara, directora ejecutiva; Betania Cruz, vicepresidenta y co-fundadora, y Angelita Mármol, Terapeuta de la institución, al participar en el Desayuno de Listín Diario, encabezado por su director Miguel Franjul.
Aunque reconocen que la violencia es un problema multicausal, cuya solución forma parte de un proceso, dicen estar convencidas que con un plan estratégico sostenido y sistemático, apoyado en la educación, se puede desmantelar esa cultura de subordinación para que surja un modelo de formación de una mujer con más independencia y autonomía.
“Es crear una relación de pareja simétrica, donde las decisiones se tomen en conjunto, sin imposiciones”, recalcó Lara de Mármol.
Entiende que para frenar la violencia es necesario tener una visión integral del problema y que el Estado cumpla su responsabilidad en la ejecución de las políticas públicas de una manera sostenida, no en base a campañas transitorias. Y que se destinen fondos económicos especiales, que se blinden y utilicen solamente con esos fines.
Señaló que los centros de salud y sobre todo el médico, juega un papel básico en la identificación de los casos de mujeres maltratadas y sugirió que se creen protocolos de actuación, que permita no sólo registrar los casos, sino darle un manejo integral de referimiento al psicólogo y seguimiento a víctimas y agresores.
Los temores
Miedo a ser asesinada; a volverse loca; a no poder cubrir los gastos familiares y escolares o a que le quiten la custodia de los hijos, figuran entre los principales temores de las mujeres que son recibidas en el Programa Psicoterapéutico de Apoyo Emocional a Mujeres Víctimas de Violencia Intrafamiliar y de Género que desarrolla desde hace 15 años el Pacam.
Miedo a ser asesinada; a volverse loca; a no poder cubrir los gastos familiares y escolares o a que le quiten la custodia de los hijos, figuran entre los principales temores de las mujeres que son recibidas en el Programa Psicoterapéutico de Apoyo Emocional a Mujeres Víctimas de Violencia Intrafamiliar y de Género que desarrolla desde hace 15 años el Pacam.
Algunas han sido sometidas a violencia tan profunda que en el centro se reciben viudas con estrés psicológico, porque todavía siguen afectadas del pensamiento del esposo y otras que tienen hasta cinco años separadas de la pareja pero siguen atemorizadas.
Tipo de violencia
La violencia física es la menos frecuente, aseguran las directivas del Pacam, quienes detallan que la primera es la emocional y psicológica con lavado de cerebro, sexual, económica y patrimonial que incluye el ocultamiento de propiedades.
La violencia física es la menos frecuente, aseguran las directivas del Pacam, quienes detallan que la primera es la emocional y psicológica con lavado de cerebro, sexual, económica y patrimonial que incluye el ocultamiento de propiedades.
Le llama la atención que hay casos donde la pareja le ha amenazado incluso sacando arma de fuego o blanca, la mujer tiene temor a que la mate, pero en el fondo siempre pone en dudas que la pareja pueda llegar a ese punto.
(+)
LOS DIFERENTES PROGRAMAS
Educación y Orientación
Además del Programa Psicoterapéutico de Apoyo Emocional a Mujeres Víctimas de Violencia Intrafamiliar y de Género, el Pacam desarrolla otros más, entre ellos el de Buenos Tratos a los Hijos de mujeres Maltratadas; el de Terapia Abierta dirigido a la familia y las parejas; Intervención Comunitaria, que incluye charlas a estudiantes, profesores, padres, charlas barriales y a empresas, así como a personas adultas de ambos sexos y el Cine Fórum.
LOS DIFERENTES PROGRAMAS
Educación y Orientación
Además del Programa Psicoterapéutico de Apoyo Emocional a Mujeres Víctimas de Violencia Intrafamiliar y de Género, el Pacam desarrolla otros más, entre ellos el de Buenos Tratos a los Hijos de mujeres Maltratadas; el de Terapia Abierta dirigido a la familia y las parejas; Intervención Comunitaria, que incluye charlas a estudiantes, profesores, padres, charlas barriales y a empresas, así como a personas adultas de ambos sexos y el Cine Fórum.
Además, tiene el programa de Educación Continuada con el diplomado “Abordaje Integral de los sistemas abusivos” y cursos y talleres dirigidos a fiscales, jueces, policía, Fuerza Armada, maestros y profesionales de diferentes disciplinas.
Tienen el Programa Psicoeducativo para Hombres, que es voluntario, pero en dos años sólo han recibido nueve, que por lo general no reconocen que son violentos, buscan culpar a la mujer o van en busca de apoyo para que la pareja vuelva con ellos.
jueves, 28 de septiembre de 2017
viernes, 22 de septiembre de 2017
Educación debe ser de igualdad entre los sexos.
“Los niños no lloran”, “Las niñas son débiles y solas no pueden hacerlo”, son frases que representan estereotipos clásicos que ya no deberían existir en la educación de nuestros hijos en este siglo XXI.
Así lo afirma la psicóloga clínica argentina Sonia Vaccaro quien explica que la educación de este siglo, por sobre todo, debe ser con igualdad entre los sexos, educando del mismo modo a niñas que niños. “Cuando hablo de igualdad, hablo de educar con las diferencias que tiene cada sexo, sin jerarquizarlas”.
Es, dice “educar de forma tal que reciban la misma forma de empoderamiento niñas que niños, sin estereotipos, respetando el gusto de cada hija/o, por ejemplo: si una niña quiere jugar al fútbol, que se la estimule del mismo modo que se lo haría con un hijo varón”, explica.
Sugiere:
– Respeto por la persona humana, aunque mis hijas/os no sean lo que yo hubiese deseado o soñé para ellos, respetarles en su elección.
– Confianza y diálogo, porque debemos fomentar la reflexión y el diálogo, el castigo no educa, sólo reprime, los niños/as no se enteran por qué la madre o el padre le retaron si no se les explica qué hicieron mal. En la base de todo lo mencionado, debe estar siempre la ternura y el convencimiento que no soy su dueña: soy su madre y no soy su dueño: soy su padre.
Para una mejor educación sexual
La también especialista en conflictos de pareja y familia importantiza la educación sexual en el hogar, resaltando que el modelo de relaciones de pareja se aprende desde la pareja más cercana que son los padres. “Por ejemplo: si el sexo en una familia es un tema tabú del cual no se habla, las hijas e hijos se ‘educarán’ entre sus amistades, se educarán a través de la internet, se educarán a través de los modelos que implanta la pornografía, todo lo cual dará como resultado un conocimiento del sexo con errores que se transmiten como mitos y con desconocimiento de lo que significa verdaderamente la sexualidad”.
Afirma que por lo tanto van a desconocer cómo se evitan los embarazos no deseados y la transmisión de enfermedades (ETS). Los hombres jóvenes deben saber que evitar un embarazo es también su responsabilidad y no sólo una responsabilidad de las mujeres. las jóvenes deben conocer su cuerpo para respetarlo y quererlo y los jóvenes deben saber que él también debe tener una sexualidad respetada y respetable.
Educando en la no violencia
¿Cómo hacemos los padres para ser ante nuestros hijos, modelos de no violencia?
Vaccaro, quien ofrecerá una charla en el país con el tema “Modelo educativo del siglo XXI”, dice que es importante educar de forma coherente y que debemos ser ante todo, no violentos nosotros mismos.
Sostiene que los seres humanos somos seres de imitación, aprendemos más por la imitación que por los argumentos y la teoría. Si una niña o un niño ve que en su familia los conflictos se resuelven a través de formas violentas, creerá que así se debe hacer, tendrá como naturales formas violentas de relaciones y el día de mañana las repetirá en su pareja y en las relaciones que entable.
La experta aconseja que ante conductas violentas de nuestros hijos, se eduque con coherencia “No puedo pedirle a un niño que no pegue, pegándole, no puedo pedirle que no grite, gritándole.
En especial es muy importante saber que si algo no lo entendemos o vemos que no podemos manejarlo, consultar con especialistas, hoy en día, la psicología puede resolver con unas pocas sesiones de orientación problemas que parecen no poder resolverse”.
UN APUNTE
Conferencia
La experta es la invitada especial al ya tradicional “Desayuno por los buenos tratos”, que organiza el El Patronato de Ayuda a Casos de Mujeres Maltratadas (Pacam) cada año.
La fecha es este 5 de octubre desde las 8:00 de la mañana en el salón La Mancha del hotel Barceló Santo Domingo. La contribución para participar es de 2,000 pesos. Sonia Vaccaro es además psicóloga clínica y forense, experta en victimología y violencia basada en el género.
jueves, 14 de septiembre de 2017
Patronato de Ayuda a Casos de Mujeres Maltratadas, PACAM.
Como cada año, esta actividad se realiza para recaudar fondos para el Programa por los Buenos Tratos que desarrolla la institución, dirigido a niños, niñas y jóvenes que han sido, al igual que sus madres, víctimas o testigos de malos tratos por parte de quien o quienes se supone deben cuidarlos y protegerlos.
Apoyo nuestra causa.
Boletas a la venta en Pacam
(809) 533 1813
lunes, 11 de septiembre de 2017
Actividad se realiza
para recaudar fondos para el programa Por los Buenos
Tratos que desarrolla la organización
“Modelo educativo
siglo XXI”, será el tema central del tradicional desayuno que realiza el
Patronato de Ayuda a las Mujeres Maltratadas (PACAM), teniendo como expositora
a la psicóloga clínica y forense Sonia Vaccaro, el 5 de octubre a las 8:00 a.m.
en el salón La Mancha del Hotel Barceló Santo Domingo.
Como cada año, esta
actividad se realiza para recaudar fondos para el Programa por los Buenos
Tratos que desarrolla la institución, dirigido a niños, niñas y jóvenes que han
sido, al igual que sus madres, víctimas o testigos de malos tratos por parte de
quien o quienes se supone deben cuidarlos y protegerlos.
Este año, traeremos
al país a la psicóloga clínica Sonia Vaccaro, presidenta y fundadora Asociación
de Investigaciones Ontológicas. Realiza conferencias e imparte formación sobre
temas de Derechos Humanos de la infancia. Autora de libros: “El pretendido
Síndrome de Alienación Parental” y ¿Qué hacer si mi hija ha sido maltratada
El PACAM es una
organización no gubernamental que tiene como objetivo contribuir a la formación
de una cultura de paz en los hogares dominicanos a través de la definición y la
puesta en marcha de programas de prevención, de atención y de reducción de la
violencia familiar.
miércoles, 6 de septiembre de 2017
lunes, 8 de mayo de 2017
viernes, 31 de marzo de 2017
Pacam y Usaid trabajan en conjunto para disminuir la violencia de género
El Patronato de Ayuda a Casos de Mujeres Maltratadas
(Pacam), con el apoyo financiero de la Agencia de los Estados Unidos para el
Desarrollo Internacional (Usaid), ejecuta un programa para, no solo contribuir
a la detección oportuna de maltrato a la mujer, sino evitar que las víctimas de
violencia de género e intrafamiliar pongan en riesgo sus vidas al abandonar las
denuncias interpuestas.
A través de ese trabajo se consolidan principios
fundamentales del abordaje integral de la violencia de género e intrafamiliar
(VGI), y se contemplan actividades comunitarias de prevención, detección,
servicios de apoyo psicológico para las víctimas y sus hijos, así como
formación especializada y actividades de autocuidado para los operadores del
sistema formal y de los servicios comunitarios de justicia.
Este tipo de asistencia se provee tanto en las instalaciones
del Pacam en el Distrito Nacional, como en las dependencias de las Casas
Comunitarias de Justicia ubicadas en Santo Domingo, Santiago, La Vega, Moca,
Valverde y San Francisco de Macorís.
De hecho, a la fecha se ha concienciado a más de 450 líderes
comunitarios y moradores de esas localidades a través de las Casas Comunitarias
de Justicia, según destacó Pacam en nota de prensa.
Como la escalada de la violencia contra la mujer conduce a
los feminicidios, la detección oportuna y la intervención eficaz de las
autoridades es vital para evitar los desenlaces fatales; en este sentido, bajo
la sombrilla de esta iniciativa, Pacam ha realizado dos diplomados de
especialización en VGI para 56 fiscales.
Por otro lado, ante las elevadas tasas de abandono de los
casos, por parte de las víctimas, debido, entre otras causas, a que están
atrapadas en el ciclo de la violencia, hay evidencias que establecen que
aquellas mujeres que reciben apoyo psicológico tienden a abandonar menos el
proceso legal.
Por tal razón, 182 mujeres víctimas de violencia reciben
atención psicológica gratuita, contribuyendo así con la disminución de la tasa
de desistimiento de este tipo de víctimas, así como con la solución y sanción
de los casos.
Pacam recordó que tiene más de una década promoviendo en el
país programas sociales de prevención, atención y formación especializada en
materia de violencia de género e intrafamiliar, donde se destacan el
"Programa de recuperación emocional para mujeres víctimas de
violencia", y el "Programa por los buenos tratos".
La información destacó, que, durante más de cinco décadas en
el país, Usaid, en estrecha colaboración con el pueblo y el Gobierno
dominicano, ha contribuido con el desarrollo sostenible y el fortalecimiento de
instituciones dominicanas en los sectores de salud, economía, gobernabilidad,
justicia, sociedad civil y educación.
Durante todo ese tiempo, Usaid ha invertido más de 1.700
millones de dólares en la República Dominicana.
lunes, 13 de marzo de 2017
XII ronda diplomado Abordaje Integral de los Sistemas Abusivos
Esta actividad formativa, a realizarse del 13 de marzo al 29 de mayo,
procura evitar los problemas que aquejan la salud mental de las dominicanas y
que no suelen ser relacionados con la conducta violenta de sus parejas.
SANTO DOMINGO. El Patronato de Ayuda a Casos de Mujeres Maltratadas
(PACAM) realizará en sus instalaciones la XII
ronda del diplomado en violencia intrafamiliar Abordaje Integral de los Sistemas Abusivos, para proporcionar a
los participantes una visión sociocultural, familiar y psicológica de esta problemática
que afecta al país.
Durante dos meses, estudiantes y personas interesadas en el tema, así
como profesionales de psicología, medicina, trabajo social, derecho y educación,
entre otras áreas relacionadas, recibirán las herramientas para
diagnosticar e intervenir en la estructura de funcionamiento de la violencia
intrafamiliar en la República Dominicana.
Otro
de los aspectos a ser planteado en este diplomado es evitar la gran cantidad de
casos de ansiedad, depresión o disfunción sexual que se trata con fármacos, al
no ser relacionados con la violencia intrafamiliar.
A partir del 13 de marzo y hasta el 29 de mayo, el grupo abordará cinco
módulos entre los que destacan los tópicos: aspectos comportamentales del hombre que ejerce
violencia y su impacto en el sistema familiar; así como evaluación, planificación e intervención en
mujeres víctimas de violencia, entre otros, con los que podrá evitar la
revictimización de la mujer cuando esta solicita ayuda y, a la vez, hacer un abordaje
terapéutico especializado.
El diplomado será impartido todos los lunes, de
6:00 a 10:00 p.m., bajo la coordinación de Soraya
Lara de Mármol, psicóloga clínica, máster en Terapia Familiar Sistémica, especialista
en Violencia Familiar, directora del Centro de Asistencia Familiar, profesora
de Terapia Familiar Sistémica en distintas universidades, así como presidenta,
fundadora y directora terapéutica del PACAM.
Para
la inscripción a esta actividad formativa, cuyo cupo es limitado e incluye material
de apoyo, certificado, refrigerio y estacionamiento con seguridad, las personas
interesadas pueden llamar al (809)
533-1813, escribir al correo electrónico pacamrd@gmail.com o
acceder al portal www.pacam.org.do y
a las redes sociales Facebook.com/Pacam
y Twitter: @pacamrd.
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